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TRADICION ISLAMICA DE ARTES DE LA ENERGIA Y DE COMBATE

Publicado el 9 Ee diciembre Ee 2020 a las 0:05


CONTRIBUCIÓN DE LOS MUSULMANES AL CHIKUNG Y LAS ARTES MARCIALES

Wong Kiew Kit

 

Las artes del manejo de combate y las del manejo la energía, no sólo las practican los chinos. Personas de culturas diferentes han practicado éste tipo de artes desde la antigüedad. Aquellos que siguen la tradición china, las llaman kungfu y chikung, aquellos que siguen otras tradiciones, usan otros términos.

Los musulmanes han desarrollado artes del control de la energía y artes de combate hasta niveles muy altos. Muchas prácticas del Sufismo, un cultivo espiritual de la tradición Islámica, son parecidas al chikung. Igual que en el Chikung, los practicantes Sufi prestan gran importancia al entrenamiento de la energía y el espíritu (“chi” y “shen” en chino,  “nafas” y “roh” en términos musulmanes).

Cuando uno se libera de las connotaciones religiosas y culturales, encuentra que la filosofía del Sufismo y la del chikung son similares. Un practicante Sufi, cree que su propio aliento o nafas, es un regalo de Dios, y que su objetivo último en la vida es estar unido a Dios. Para ello, practica ejercicios de respiración especiales de manera que el aliento de Dios fluya con armonía a través de su cuerpo, limpiándole de debilidad y pecado, que se manifiestan como enfermedad y dolor.

Y también practica Meditación, para que al final, su espíritu personal retorne al Espíritu de Dios universal. En palabras de chikung, este retorno a Dios se expresa así: “Cultivar el espíritu para retornar al Gran Vacío” o “lian shen huan shi” en chino. Curiosamente, hay similitudes entre los métodos de meditación y ejercicios de respiración del Sufismo y del chikung.

Algunas personas, incluyendo algunos musulmanes, piensan que la meditación no tiene que ver con el Islam, y la consideran tabú. Esto es un grave malentendido. De hecho, el propio Profeta Mahoma afirma claramente que un día de meditación es mejor que sesenta años de culto religioso. Como suele pasar con cualquier religión, hay una gran distancia conceptual entre las enseñanzas más elevadas de una religión y sus seguidores populares. En el Budismo, por ejemplo, a pesar de que Buddha afirma claramente que la meditación es el camino esencial hacia el más alto logro espiritual, la mayoría de seguidores del Budismo no tienen ni idea de su práctica.

Las artes marciales de los Musulmanes eran eficaces y sosfisticadas. En muchos momentos de la historia, los Musulmanes, ya fueran los Arabes, Persas o Turcos, fueron guerreros formidables. Las artes marciales de los musulmanes modernos son muy avanzadas y completas, no necesitan recurrir a otras artes para su entrenamiento de fuerza o su aplicación de combate – por ejemplo, no necesitan chikung para entrenar la fuerza interna, no necesitan ejercicios físicos occidentales, ni usar técnicas de judo o kickboxing...

En Malasia e Indonesia, por ejemplo, algunos maestros de Silat - que es el término en Malayo para referirse al arte marcial practicado por musulmanes (y también no musumanes) – tienen una fuerza interna increible. No sólo pueden recibir golpes con barras de hierro o hachas en su cuerpo sin daño, sino que pueden inflingir daño a sus oponentes a distancia, sin contacto físico.

Es razonable que algunos escépticos pregunten, “¿si son de verdad tan avanzadas, porqué no toman parte en torneos internacionales de combate?” La respuesta es que suelen tener valores diferentes. No les interesan ni el combate ni los títulos. En su nivel, su principal preocupación es el cultivo espiritual. No sólo no les importa si crees o no, en esa clase de habilidades, sino que en general, son reacios a dejar que otros sepan de ellas.

 

 

 

 

Los Musulmanes forman una parte importante de la población en China, y han contribuido de forma importante al desarrollo del chikung y del kungfu. Pero debido a que normalmente, los chinos no relacionan sus logros con ninguna religión en concreto, las contribuciones de estos maestros musulmanes chinos, no llevan la etiqueta de “musulmán”.

De hecho, en China, los lugares de culto islámico no se llaman mezquitas, sino templos. Mucha gente no diferencia entre un templo Musulmán y un templo de otra religión, ya sea Taoísta, Budista o Confuciano, porque todos son parecidos desde fuera. Sólo los iniciados saben que los templos Islamicos son llamados “Qi Zhen Si”, que significa “Templos de la Pureza y la Verdad”.

Es muy conocido que el Chaquan, que significa Cha Kungfu, es ampliamente practicado por los musulmanes. El Chaquan es un estilo de Shaolin Norte, y es tan hermoso de ver como efectivo en combate. Lleva el nombre del gran maestro de kungfu musulmán Cha Mi Er, que es la pronunciación china del nombre musulmán “Jamil”. Otro gran maestro musulmán fue Cheng Ho. Fue el almirante de la Dinastía Ming que lideró a una flota gigantesca desde China, y llegó tan lejos como hasta el este de África.

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